MODERNA BUENOS AIRES

Proyecto para el Bajo Belgrano

1948

Proyecto Urbano

AUTORES

UBICACIÓN

Belgrano

Belgrano

MEMORIA

En un terreno de 170 hectáreas, limitado por la traza del ferrocarril Belgrano Norte, la calle Pampa, Av. Udaondo y la prolongación de la avenida Vertíz -actual Libertador- se desarrolla el proyecto de viviendas para el Bajo Belgrano basado en los estudios de densidades y comportamiento de crecimiento de los Barrios de La Boca, Flores y Belgrano. 

El proyecto estuvo a cargo del EPBA -Estudios del Plan de Buenos Aires, organismo creado en 1947 por el secretario de Obras Públicas, Guillermo Borda, bajo la intendencia de Emilio Siri-, conformado entre otros por: J. Ferrari Hardoy, A. Bonet, M. Roca y J. Vivanco. Siendo los dos primeros, sus principales impulsores. (1)

Según datos proporcionados por el propio Organismo, la urbanización para el Bajo Belgrano responde a la aplicación de los tres estudios que le precedieron y a una premisa urbanística basada en: 
1.- Zonificación de la nueva vivienda frente al río.
2.- Reorganización orgánica del cuerpo urbano con los principios del barrio.
3.- Reorganización del tejido urbano con la manzana vertical, y la disminución del excesivo tamaño de la ciudad con el aumento de densidad.
(2)

Como condición de proyecto se fija una población de 50.000 habitantes, “población necesaria para definir un barrio de Buenos Aires como reunión de intereses particulares en números tal que pueden convenir armónicamente; cantidad necesaria y suficiente que permitió encarar el problema en una forma total e incluír en su planteo urbanístico todos aquellos elementos esenciales para la vida organizada, algunos de los cuales no pueden darse si el número de habitantes fuese inferior a la cifra citada”. (3)

El proyecto se realiza teniendo en cuenta la inexistencia de la función “trabajo”, razón que obliga a que sus habitantes tengan sus actividades laborales en el centro de Buenos Aires, y que el estudio contemple en su propuesta, una rápida conexión de transporte hacia los lugares de trabajo.

El área del Bajo Belgrano comprende terrenos inundables y una disponibilidad de suelo libre (baldío) del 75%. La conveniente distancia al centro, la disponibilidad de vías rápidas y la coincidencia de las obras del Ministerio de Obras Públicas frente al predio, refuerza las condiciones de un planeamiento que incorpore -únicamente- viviendas y programas de equipamiento para el sector; dejando el resto del suelo para programas comunes y esparcimiento en sus áreas libres. “Además -de las viviendas- se incluyen en su programa los elementos indispensables para una vivienda socialmente organizada: centro social, deportivo, de comercio general y de aprovivionamiento diario, de enseñanza preescolar, escolar, media y técnica, y de salud” (4)

El nuevo enfoque se inscribe en los lineamientos de “Ville Verte”, ya citados por Le Corbusier para el Plan Director de Buenos Aires de 1938, que reemplaza de la actual configuración de ciudad las manzanas tradicionales, heredadas de la colonia española, por nuevos trazados determinados -ahora- por la circulación rodada, la concentración vertical de viviendas y la necesidad de generar espacios verdes para esparcimiento, amplios y generosos. 

La tipología adoptada corresponde a la denominada “manzana vertical”, con bloque escalonado o bloque vertical recto, convenientes por la posibilidad de ser construidos en etapas y por la densidad suficiente que ofrece para el barrio, ocupando una superficie inferior al 15% del terreno liberando, el 85% restante, para esparcimiento, parques, clubes, etc.

“Cada uno de estos grandes edificios, llamados MANZANAS VERTICALES, tendrán una dimensión aproximada de 180 mts. de largo, 18 mts. de ancho y 50 mts. de alto. Se fija en 450 el número de viviendas correspondientes a cada unidad. Sobre la base de viviendas unifamiliares para dos, cuatro, seis u ocho personas, a un promedio de 18 a 20 m2 por persona. Estas cifras resultan del análisis de los valores regionales (viviendas unifamiliares, psicología popular) de los determinantes fisiológicos de los ejemplos más representativos.” (5)

“Al incrementarse la densidad de población (de 300 a 600 habitantes por hectárea, según la zona) se logran los objetivos urbanísticos fundamentales: detención crecimiento de la ciudad de superficie, limitación del problema del tránsito, posibilidad de saneamiento racional, delimitación de núcleos satélites, posibilidad de incremento de la vida de relación, etc.” (6)

En la solución propuesta, se manifiesta las ventajas del sistema proyectual adoptado: acentuación de la intimidad de la vivienda unifamiliar, valorización de los elementos comunes mediante el estrecho contacto de los individuos de la colectividad, racionalidad y economía constructiva, etc.

El estudio presentado desestima la capacidad del Estado en su rol de ejecutor o hacedor de obra pública destinada a vivienda, reservando su papel al de mero encauzador o posibilitador de inversiones mediante una “legislación cuidadosamente estudiada que asegure el logro de los objetivos urbanísticos fundamentales y ayude a que las graves dificultades del momento no malogren la concreción de tan importante esfuerzo”. (7) Esta desestimación surge como consecuencia del análisis de obras y metros cuadrados construidos en los últimos diez años (1937-1947).

Concluyendo que: “El objetivo de este estudio es, por lo tanto, establecer las directivas que permitan redactar las reglamentaciones necesarias para la construcción de los primeros bloques o Manzanas Verticales en Buenos Aires y prestar el asesoramiento necesario a la iniciativa privada para su construcción” (8)

Luego del análisis de una serie de ejemplos de conjuntos de viviendas colectivas en distintas ciudades del mundo (Unidad Habitacional de Marsella, Le Corbusier; Habitaciones Altas, Gropius; Edificio de la Calle Virrey del Pino, de Ferrari Hardoy y Kurchan; Valle Laranjeiras, Costa y Niemeyer, entre otros), se concluye que conceptualmente que “el bloque esacalonado es el que responde con mayor precisión al tipo de vida latina (utilización directa y constante de los espacios cerrados y a cielo abierto) corresponde al bloque para densidades bajas. Su altura estará limitada por su corte si bien longitudinalmente es indefinido, pudiendo llegar a constituir una cinta de viviendas. Estructuralmente de difícil realización actual en razón del estado de nuestra técnica y por lo tanto, no económico, admitiendo, además, etapas sucesivas en su realización” (9)

A modo de conclusión: “aunque este barrio no fue llevado a la práctica, por razones ajenas al mismo, su estudio dejó como consecuencia saldos positivos: precisó el concepto de barrio derivándose en unidades vecinales localizadas de acuerdo a la total reestructuración de la ciudad: señalo la urgencia de encarar los planes viales, de abastecimiento, esparcimiento, etc. para que su resolución en conjunto que permita que se posibilite la del barrio: precisó la labor de  equipo, como única posible forma de ejecución y formulación de planos; aclaró la diferencia que existe entre un Plan Director y un Plan Urbanístico, y por último como consecuencia directa permitió el estudio actual de dos barrios de vivienda (Casa Amarilla y Curapaligue y Cobo) siguiendo y superando las directivas del anterior, satisfacer las necesidades espirituales y físicas de sus habitantes, creando una unidad de vivienda integral derivada de las necesidades de una comunidad argentina para la ciudad de Buenos Aires, donde sus distintas funciones armonicen entre sí conformando un espacio urbanístico, todo ello posibilitado por la técnica contemporánea.” (10)

 

* Se consideran los principales profesionales a cargo.

(1) Ver La Red Austral. Obras y proyectos de Le Corbusier y sus discípulos en la Argentina (1924-1965). Liernur J. F.; Pschepiurca P. Universidad Nacional de Quilmes. Prometeo 3010. Buenos Aires, 2008. Pag. 344
(2) Revista de Arquitectura no 369, 1953. Pág. 19
(3) Ibíd. Pág. 19
(4)Alvarez, Fernando; Roig, Jordi. Antoni Bonet Castellana 1913-1989. Barcelona, COAC. 1996.
(5) Revista de Arquitectura no 369, 1953. Pág. 48
(6) Ibíd. Pág. 49
(7) Ibíd. Pág. 49
(8) Ibíd. Pág. 49
(9) Ibíd. Pág. 66
(10) Ibíd. Pág. 74

Bibliografía

  • Revista de Arquitectura. Nro. 369. EPBA, Estudio Plan de Buenos Aires. Urbanización del Bajo de Belgrano. Un barrio para 50.000 habitantes. Buenos Aires, 1952.
  • Alvarez, Fernando; Roig, Jordi. Antoni Bonet Castellana 1913-1989. Barcelona, COAC. 1996.
  • Le Pera, José. El Grupo Austral. 1938-1941. Buenos Aires. Asociación becarios de Arquitectura y Urbanismo. Buenos Aires 1985. 
  • Nuestra Arquitectura. Grupo Austral. Buenos Aires, Julio, Septiembre, Diciembre, 1939.
  • Molina y Vedia, Juan. Mi Buenos Aires Herido. Planes de desarrollo territorial y urbano 1535/2000. Ed. Colihue. Buenos Aires, 1999.
  • Liernur, Jorge Francisco; Pschepiurca, Pablo. La Red Austral. Obras y proyectos de Le Corbusier y sus discípulos en la Argentina (1924-1965). Universidad Nacional de Quilmes. Prometeo 3010. Buenos Aires, 2008.

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